Si, ya que se tratan de auténticas viviendas, que se consideran como bienes inmuebles, ya estas se construyen tronco a tronco en la obra y no son prefabricadas (no se transportan ni se constiruyen en fábrica).
Nuestras modelos de casas de madera, son fijadas a una base de hormigón, porque pesan entre 20 a 60 toneladas de MADERA y debe ser muy sólida, la base es igual a una vivienda tradicional, lo que además elimina la posibilidad de moverlas posteriormente.
Por esta razón son considerados como bienes INMUEBLES, y disponen de planos de arquitecto y dirección facultativa, disponen de permiso de obras municipales, estudio geotécnico y topográfico del terreno e incluyen documento de habitabilidad, cumpliendo todos los requisitos legales y constructivos, como puede ser la obra tradicional.
Con toda esta documentación, se pueden inscribirse como viviendas en el registro de la propiedad al poderse efectuar la declaración de obra nueva con las tradicionales de las cuales se diferencia en el material de la pared, en unas son de ladrillo y otras de tronco de madera y solo se diferencian en que la madera no tienen humedad ni padecen aluminosis y la pared es más cálida y se integran la vivienda mejor en su entorno.